LA IGLESIA DE SAN IGNACIO EN MADRID

06.07.2014 10:43

La Iglesia de San Ignacio

Volvemos hoy a tratar sobre una institución, que forma parte del patrimonio cultural vasco y alavés en Madrid, de la que ya se ocupó esta sección de “Nuestro Patrimonio” el lunes 5 de agosto de 2002.
Se trata de la “Real Congregación de Naturales y Oriundos de las Tres Provincias Vascongadas” establecida en Madrid “bajo la advocación del glorioso San Ignacio de Loyola” en 1715, y de la iglesia, de la que esta asociación es propietaria en la calle Príncipe de la capital.
En el citado artículo, se hacía un recorrido por la larga historia de la ya casi tricentenaria institución, y se recordaban las actividades que hoy día sigue desempeñando la misma.
Muy lejos quedan ya los tiempos en que la Congregación actuaba como “lobby vasco” en Madrid, y en los que, debido a la importancia social y económica de sus miembros en la estructura de la corte, llegó a tener en propiedad los terrenos del Palacio de Buenavista (actual Cuartel General del Ejército en la plaza de Cibeles), patrocinaba la creación de la cátedra de física en la avanzada “universidad politécnica” establecida por la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País en Vergara, o facilitaba el paso de los jóvenes segundones vascos a América, favorecida por las relaciones que mantenía con la emigración vasca en las colonias; ayudando a resolver difíciles trámites e incluso enseñando castellano a algunos de aquellos jóvenes euskaldunes que lo iban a necesitar para su normal desenvolvimiento en aquellas tierras.
No podemos dejar de citar que la Congregación eligió como símbolo el conocido “irurac bat” con las tres manos unidas, que sería también escogido por la Bascongada, y que podemos considerar como un primer símbolo de la comunidad nacional “bascongada” o euskaldun, integrador de las diferencias provinciales, en un momento en que la acción conjunta en defensa de las especificidades forales iba a empezar a ser cada vez más importante.
Nuestro ilustrado paisano Ricardo Becerro de Bengoa, Prefecto de la Congregación durante su estancia en Madrid, escribió unos interesantes y documentados artículos sobre ésta.
La Congregación hace 50 años
Pero dejando a un lado la historia, por otra parte ampliamente estudiada por nuestros especialistas en el siglo XVIII, volvamos a tiempos mas recientes.
Como también se indicaba en el citado artículo de 2002, con fecha 18 de abril de 1961 las Diputaciones de Álava-Araba, Bizkaia y Gipuzkoa firmaron la Constitución del Alto Patronato” sobre la Real Congregación; en este convenio se establecía, entre otros acuerdos importantes que las tres Excmas Diputaciones ofrecen su alta protección, en cuanto ella sea reclamada, a la susodicha Congregación y le permiten que haga ostentación de este Patronato siempre que a éste le conviniere,, ó que, las tres Excmas. Diputaciones pueden valerse de la Real Congregación, para dispensar su amparo espiritual y corporal a los desvalidos naturales de las Provincias Vascongadas que accidental o habitualmente residieran en Madrid, así como también servir de protección y guía a los que vengan a Madrid, bajo el patrocinio oficial de aquellas Corporaciones, con algún encargo religioso, cultural o patriótico,…,al tiempo que se establecían algunas consideraciones de carácter más protocolario, como que todos los miembros de las tres Diputaciones Vascongadas tendrán puesto de honor entre los asistentes de la Congregación, siempre que concurran a las fiestas y solemnidades de ésta, y en correspondencia, el Prefecto de la Congregación tendrá puesto de honor entre los diputados cuando asistiera a las fiestas y solemnidades de las Excmas. Diputaciones Vascongadas.

Siendo de destacar el compromiso que se establecía, según el cual si la congregación se disolviera, pasarán todos los bienes propiedad de la misma en propiedad, por partes iguales a las tres diputaciones.

El representante alavés, firmante de este acuerdo fue el entonces Presidente de la Diputación D. Manuel de Aranegui.
La Congregación hoy
Hoy día la Congregación continúa más humildemente sus actividades, adaptada a los nuevos tiempos, y centrada en su vocación de ser una comunidad cristiana que trata de vivir su fe sin perder sus raíces culturales vascas.
La misa dominical bilingüe (euskera-castellano), las celebraciones solemnes con participación de txistularis ó dantzaris, las conmemoraciones festivas de los patronos, en las que, por citar algún ejemplo, con motivo de las fiestas de San Prudencio se trata anualmente de contar con la participación de coros ó dulzaineros procedentes de Álava, etc, conforman ese carácter de comunidad, cada vez más necesaria en el mundo globalizado en que vivimos, y en particular en ciudades como Madrid. Son muchas las comunidades nacionales que cuentan en Madrid con iglesias de este tipo (p.ej. Iglesias Católica y Protestante Alemana, Iglesia Polaca, Iglesia Anglicana, etc); cómo alguien ha dicho, si los vascos en Madrid no tuvieran la Iglesia de San Ignacio, la habrían tenido que inventar.
Según nos informa el Socio de Landazuri Carlos Hernández Basilio, actual Vice-Presidente por Álava de la Congregación, ésta solicitó recientemente ayuda, por partes iguales, a las Diputaciones vascas, para hacer frente a los gastos de las obras de rehabilitación de su fachada; al parecer las obras se han paralizado, pues mientras las Diputaciones de Bizkaia y Gipuzkoa, aportaron su parte, la correspondiente a nuestra Diputación alavesa no se ha recibido. Esperamos que se trate de algún problema temporal de carácter administrativo, y que nuestra Diputación no se desentienda de este patrimonio alavés y vasco, vivo después de casi trescientos años de antigüedad.